Totalmente distinto a todas sus novelas, no lo podía creer. Por fin, salió del molde de maltratador, al que le perdona todo; me alegro. Esto puede hacer que sus libros sean todos impecables. Espero siga escribiendo así y no tenga un retroceso.
Amé la historia; en algunas pequeñas partes me trajo el recuerdo de “Orgullo y prejuicio”. Y en el final, a lo que “El viento se llevó”. Sin embargo, no le quita merito, lo enriqueció. Solo es… ¿Cómo se dice?, un aire a esas novelas.
Una trama de engaños, mentiras, tejemanejes, intriga casi hasta decir ‘too much’; aun así, me encantaron.
Tiene mucha acción, adrenalina, algo de thriller; bastante crimen, disparos y sangre, mucha sangre. Suspenso y cuanto hay; es un popurrí de hechos y sentimientos, tragedias una tras otra, casi con halo de mala suerte en el aire.
El lado erótico, la verdad, muy poco, pero sigue presente, lo justo.
Una pasión rayando en la locura, un amor llegando a la obsesión. Cuando el fin justifica los medios y el caos que puede causar, siempre hay daño colateral. Cuando no hay límites, siempre hay alguien o muchos que salen heridos.
Es una historia amena, rápida de leer y sobre todo intensa. Bien escrito en todo lo técnico; en eso esta autora siempre ha sido buena. El desarrollo es perfecto y las escenificaciones dan vida a cada palabra. Todo en la justa armonía.
Lady Vivianne está a solo meses de ser presentada y no puede estar más feliz. Por fin, espera que su Dalbert la mire con otros ojos. Su mundo se viene abajo, para dar paso desde ahí a un declive de situaciones que casi la llevan a la muerte. Solo un hombre verá más allá que otros, uno que luche por ella hasta el final, sin llevarla a la tumba en el proceso.
Dalbert es duque, con una mente hecha para la intriga y sus propósitos. El fin justifica los medios y él tiene medios por montón. Sin mediar sus actos, maneja a todos como el titiritero a sus marionetas. Solo, olvidó que los sentimientos no se pueden manipular.
Scott es conde, culto, serio, codiciado y poderoso. Con varias esposas a su haber. No cree en el amor, pero sí en herederos. Su oportunidad se presenta, solo que no está en su ecuación una chica inteligente, divertida y vivaz.
Buen final, me encantó, me faltó suspirar y lagrimear, aunque aplaudí.
El epílogo lo justo para rematar el final.
¡Spoiler! LEER BAJO TU RESPONSABILIDAD. Por fin la autora entendió que no se puede quedar la protagonista siempre con quien la maltrató y le hizo las mil y una. Las segundas oportunidades también pueden ser con otra nueva historia, por algo es una segunda oportunidad. Feliz con este cambio. Creo que era lo que le faltaba para ser una escritora maravillosa.
Y la guinda de la torta, sin escenas absurdas sin ton ni son, con lo justo de humor y todo en consecuencia con la historia.
Fue una lectura tan buena que se me hará largo esperar la siguiente.
Nos estamos leyendo en mi siguiente reseña.
Por HS
Sinopsis:
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